Vestigios de lo que alguna vez fue
La resistencia de la materia y de la memoria. Aunque fragmentado y cubierto por el tiempo, lo destruido no desaparece: permanece, se transforma y sigue afirmando su existencia. Entre ruinas, la forma original aún respira, recordándonos que nada deja de ser por completo, solo cambia su manera de habitar el mundo.